Desde Donostia a Orio, a pie

03/05/2017 - Por un desconocido vallecito entre Mendizorrotz y Arratzain

Fotos Jesus Mari Alquézar
Fotos Jesus Mari Alquézar
Rutas. Entre las excursiones a pie alrededor de San Sebastián, hay dos que se llevan “la palma”. Son las clásicas de la ciudad. La primera la travesía hasta Pasai San Pedro por Ulia, por sus diferentes itinerarios y la segunda la que desde la capital llega a Orio. Todos los días del año y especialmente los fines de semana son numerosos, tanto ciudadanos donostiarras como visitantes de otras comunidades y países, los que completan estos trayectos.

El de Orio es muy rural, es la campiña donostiarra. Existen varias posibilidades para desde la ciudad llegar a la villa marinera de Orio. Uno de ellos es la senda litoral, muy deteriorada y descatalogada, pero la más bella, y solo para montañeros senderistas experimentados. La 2ª es el camino Santiago y hoy también GR 121-Talaia bidea, balizado con las flechas amarillas y las bandas rojiblancas. La 3ª es el antiguo camino, el que va por el cordal cimero, hoy buena carretera, por donde circulan muchos medios motorizados y que por ello ha perdido encanto y la 4ª y última es la más desconocida, muy particular, solitaria e interesante, que desde Donosti city recomendamos. Se desarrolla por la vertiente sur de Igeldo y trascurre por el vallecito que se desarrolla entre los montecitos de Mendizorrotz y Arratzain.


Desde los jardines de Ondarreta, se emplean 4 horas, pero la sugerencia nace en el Camping de Igeldo, hasta donde se llega en el autobús 16 –Igeldo- cuya parada inicial es la plaza de Gipuzkoa, esquina Peñaflorida. Desde el camping, sin embargo los caminantes emplearán 2,30 h de placentera marcha, en un cómodo diente de sierra.


Para los más aguerridos, el camino tradicional, va por el parque de Erregenea, Balentin (Leku Eder) camino de Santiago y talaia bidea hasta aquí), Gudamendi, pueblo de Igeldo , centro meteorológico y camping de Igeldo. En Buenavista, la ruta compostelana y la vuelta a Gipuzkoa, derivan a la dcha sus kms por la vertiente norte, cara al mar.


Sin embargo los marchadores walker´s, senderistas, peregrinos, korrikolaris o ciclistas (BTT´ros), que se abrazan en este itinerario, desde el camping se dirigirán hacia Mendizorrotz. Tras la primera bifurcación a la izda - Murgil bidea - que no se sigue, alcanzarán una segunda frente al caserío Txalin, señalizada con “Urdaira sagardotegia/babesleku-Refugio clínica”, que es Txalin bidea y que desciende resueltamente hacia el vallecito entre Arratzain y Mendizorrotz, por una preciosa pista cementada hasta el puente sobre la autopista por donde paralelamente discurre la AP 8 Bilbo-Baiona.


Se inicia aquí, a la dcha sin pasar el puente citado, un soberbio trayecto, que genera felicidad. Es el placer de andar lo que aporta alegría por el ejercicio. La ruta une numerosos caseríos que conviven en este escenario rural por excelencia. Lo que antaño era camino y pista carrozable, ahora es una estrecha carretera- Artikula bidea- sin coches y en el término municipal de Usurbil. Una buena señalética nos enseña que vamos cruzando los caseríos de Artikula, Abere babeslea, Aintziberri y Aintzizarra. Bellos ejemplos de arquitectura popular y rural. Algunos conservan sus antiguas característica y otros han sido remozados para mejorar la calidad de vida de estos aposentos, antes perdidos en la montaña. El atractivo paseo solo es perturbado, especialmente en los primeros compases, por el ruido de los motores de los automóviles que circulan cercanos.


El senderista no seguirá un primer paso bajo la AP 8, que va hacia Aginaga y Usurbil, una variante para otra ocasión, y continuará directamente hacia Orio, disfrutando de un dilatado paisaje de las cordilleras cercanas, desde Larun hasta el sistema costero, pasando por Bidasoa-Baztan, Aralar y Ernio, ¡¡¡magnífico panorama!!! que se disfruta desde los diferentes “miradores” del camino. En las cercanías de “Urdaira sagardotegia”, los deportistas se encontrarán con una nueva señalética roja, que indica los diferentes caseríos que pueblan la ladera sur de Igeldo.


Hacia Urdaiagabidea, salpicados en la montaña están los Arburu, Urdairaundi, Urdairatxiki y Eguzkitza y hacia Gorostibidea, que es por donde se continúa, se toparán con Tellegindegi y Gorostidi. Tras una corta pero intensa “aldapa” los andadores cruzarán el paso bajo la AP8 a la izda, para penetrar en un bosquete de especies autóctonas y coníferas, un humedal y una “erreka” cuyas aguas ruidosas y saltarinas, forma hasta una cascada, desembocan en el cercano rio Oria.


El camino deriva nuevamente a la dcha (el de la izda recorre la vertiente sur de Arratzain), que bien señalizado “Igeldo”, salva de nuevo la autopista y asciende hasta el caserío Itzaitz, ya en la carretera de Igeldo por las cimas. Desde aquí se trata de bajar hasta encontrarse con el camino de Santiago con sus marcas amarillas y por la bella y antiquísima ermita de San Martin -Siglo XIII- aunque el edificio actual es del S XVI, situada sobre una colina que domina la desembocadura del rio Oria llegar a Orio. En su interior se exhiben 3 retablos con figuras de San Martin, San Sebastián, Santo Cristo y Santa Ana. Merece la visita si estuviera abierta.


Y para terminar , se sigue el calvario con sus cruces hasta su barrio medieval con sus numerosas casas solariegas, de los siglos XV y XVI, (En el palacio Iturriaga se ubica el centro de interpretación del camino de Santiago) Kale Nagusia y la imponente iglesia de San Nikolas de Bari, siglos XVI y XVII construida sobre otra del XIII, que también merece una visita interior para visionar la riqueza artística del altar dedicado a San Nikolas de Bari, y en cuya fachada exterior se encuentra la escultura “La Piedad” de Oteiza. Orio es la villa del “besugo” donde en sus diferentes restaurantes se puede degustar ese manjar, además de otros,premio final a este recomendado paseo.


Con los buses de línea y el euskotren se puede regresar a Donostia.

Jesus Mari Alquézar