Joyería Munoa desde 1935

13/06/2017 - Es la única joyería que queda con taller propio.

Comercios. Nos puso en su día sobre la pista, Adolfo Luzuriaga “ Txispas “ quien tuvo en su momento de referencia a Rafael Munoa, el dibujante de “ La Codorniz “ y padre de Claudio que actualmente en la joyería de la Calle Aldamar mantiene un negocio familiar, que ha dotado de calidad y lujo a nuestra ciudad desde 1935.

Donosti City visitó la joyería junto a Claudio viendo el trabajo de Félix Torres y Ane Otxoa dando forma a las joyas que diseña el propio Claudio. Hoy día es la única joyería con taller propio, lo que la convierte en diferente a las demás…

- “ En realidad comenzamos antes de 1935 “, nos cuenta Claudio, “ aunque pagando el primer impuesto como tal fue en 1935, primero en el Boulevard 11 hasta que pasamos a la Calle Aldamar a finales de los 50, entre el 58 y 59 “

De familia viene el negocio vinculado en su día a un gran joyero suizo…

- “ Mi abuelo Claudio que era joyero junto a su hermano Ricardo trabajaron con el joyero suizo Pablo Beiner, dueño en San Sebastián de la joyería y relojería que llevaba su nombre, proveedor de la familia real. Mi abuelo se casó con la encargada del enfilado de perlas. Más tarde, Beiner cerró la joyería en 1932 y mis abuelos pusieron otra en Boulevard 11, en el interior del portal que era tienda y taller, hasta que vinieron aquí a la calle Aldamar “

Soprende ver los numerosos detalles del establecimiento, vitrinas, lámparas, biblioteca, bocetos y multitud de recuerdos como dibujos de Munoa, que a saber lo que valdrían ahora, entre las sorpresas las primeras insignias hechas en Munoa de la Real Sociedad, Real Unión y Federación Guipuzcoana de Fútbol que datan del 12 de Enero de 1932, pero sobre todo la calidad de todas y cada una de las joyas de diseño propio. La vista en realidad se nos iba por todas partes…

- “ El negocio de la joyería es diferente. Aquí puede venir alguna clienta como este mediodía y pasar casi una hora, viendo, comprobando… nuestro trabajo casi obsesión es que el cliente se vaya con un trabajo de calidad, satisfecho con lo que busca y que pueda volver otra vez “

Y mientras prepara un libro con texto de Mikel Gurpegi, recientemente Munoa ha diseñado y sacado a la venta, una joyita para los donostiarras, la Donostibay buscando que la gente joven tenga un recuerdo de Donosti a buen precio, 30 euros. La bahía, con Igeldo, el Pico del Loro y Urgull quedan reflejados en este colgante que puede ser una de las revelaciones del verano.

Carlos Bengoa