San Juan de Gaztelugatxe

28/08/2017 - Organiza con Donosti City tu excursión a este lugar lleno de belleza

Alrededores de la City. Con el tañido permanente de la campana de la Ermita dedicada a Juan Bautista, Donosti City visitó San Juan de Gaztelugatxe, uno de los puntos de obligada visita en el País Vasco y sin duda el que más fotos puede llevarse. Dicen que con tocar la campana tres veces tu deseo se cumplirá aunque muchos visitantes no deben conocer la leyenda ya que tocan y tocan… y vuelven a tocar.

Este escenario tan misterioso como sorprendente no nos va a dejar indiferentes. La presencia del Cabo Matxitxako entre Bermeo y Bakio, el agotador recorrido descendente primero y ascendente después en sus 241 escaleras mientras nos maravillamos de cómo en su día pudo construirse una ermita así, si bien la inicial que data del siglo IX fue reconstruída varias veces, la última de ellas en 1886. Convento, baluarte y hasta de aquelarres ha servido.

Donosti City les recomienda visitar esta maravilla al atardecer y a poder ser con marea baja. En verano el sol se pondrá de frente por el mar y si bajamos los arcos bajo el puente no olvidaremos la puesta de sol. Igualmente les aconsejamos aprovechar la jornada para ver más cosas, así que tomen buena nota.

La jornada comienza madrugando para desplazarme hasta Urdaibai, otra de las reservas de biosfera sencillamente maravillosa en nuestra costa. Como he calculado la primera bajamar el espectáculo es tan maravilloso que merecerá otro artículo en Donosti City. Desayuno y me dirijo al cercano Urdaibai Bird Center, un cuidado lugar donde podré aprender los increíbles vuelos de las aves migratorias que toman su descanso precisamente en Urdaibai. Las vistas desde su torre no las olvidaremos. Ya a mediodía visito Mundaka justo al otro lado y su actividad surfera, para marchar a comer ( apenas dos kilómetros más ) a la marinera localidad de Bermeo también con oportunidad de hacer trabajar nuestra cámara de fotos.

Por la carretera de costa subiendo primero al cementerio y al campo de Itxas Gane voy ya de tarde a Bakio, dejando de lado a San Juan de Gaztelugatxe donde luego volveré. A estas horas no hay forma de aparcar así que absténganse de ir en horas punta. Sigo tres kilómetros cuesta abajo en coche hasta Bakio, una preciosa localidad costera de afamadas playas y acantilados en algunos casos de color rosa. Al fondo en el espigón podré ver Gaztelugatxe. Cafecito y a la playa a esperar la hora de ir al motivo de nuestra excursión, así que retrocedo esta vez subiendo tres kilómetros de carretera.

Aparco fácil por lo que ya de entrada agradezco la decisión de ir a estas horas y tomo un piscolabis en los puestos que dan inicio al sendero. 40 minutos cuesta abajo por camino casi de cabras, así que buen calzado deportivo. Zapatitos de tacón alto, que verlos los vi, quedaran prohibidos. Llego a la base a modo de puente sobre grandes arcos y a subir en zigzag los 241 peldaños. Llegar a la ermita merece tanto la pena que de pura felicidad tocaremos la campana, tres veces tras pedir un deseo. Las vistas son increíbles no solo por ver desde arriba los peldaños sino por el Matxitxako, el pequeño islote, la costa de Bakio… Toca bajar ya que el sol está cercano a ponerse y como es bajamar sabiamente calculada por Donosti City , voy hasta la calita de piedras para fotografiar las olas a contraluz, los arcos, la ermita desde un ángulo poco visto… Espectáculo grandioso.

Ya en penumbra vuelvo a subir por tan agotador camino pero la adrenalina me hace olvidar cualquier atisbo de baja forma. Tengan cuidado de todas formas con el regreso, cansino como pocos pero la excursión, memorable, habrá merecido la pena.

Carlos Bengoa.