Señorío de Bertiz, en otoño

20/11/2017 - Varias opciones para caminar, pero sobre todo para ver los colores del otoño

Planes.

El otoño es una sinfonía de colores y en Donosti City te proponemos un planazo para el fin de semana que no defraudará, asegurándonos primero que tendremos buen tiempo.
Oscurece pronto así que será hacia las 16.00 horas y sobre todo con el atardecer cuando los bosques del Señorío de Bertiz nos muestren en esta época toda su belleza.

El valle del Baztán es mágico en otoño. Este espacio protegido y muy bien cuidado fue el primer parque natural de Navarra. Se remonta a finales del siglo XIV propiedad de Don Pedro de Bértiz.



Adquirido en 1898 por Don Pedro de Ziga y su esposa Doña Dorotea Fernández, construyeron el antiguo Palacio y dieron forma al cuidado jardín con fuentes, estanques, pérgolas… En 1949 se cede al Gobierno de Navarra con la condición de que sea preservado.
El Señorío de Bertiz es un inmenso espacio lleno de bosques, misterio, vida. Con suerte podremos ver multitud de ardillas, nutrias, águilas… disfrutando de la naturaleza como pocas veces.



Donosti City les propone una magnífica jornada en la que si somos buenos caminantes podremos llegar al antiguo Palacio de Aizkolegi , tras una caminata de once kilómetros con 690 metros de altitud. Excursión de dos horas y media la ida y otras tantas la vuelta, así que calculemos bien el tiempo.

Las vistas desde la cumbre ante las ruinas del Palacio son increíbles con todo el Baztán a nuestra derecha y Larun y el Cantábrico a nuestra izquierda. Un espectáculo.

Madruguemos pues para ir por la carretera del Bidasoa, desde Behobia hasta Santesteban, pasando por Bera, Lesaka… A pocos kilómetros de Santesteban y en tan solo 40 minutos habremos llegado a Oieregi con amplio aparcamiento en la entrada de los diferentes recorridos. Si es temprano, subiré hasta Aizkolegi disfrutando del bosque, del sonido de los riachuelos, de los pájaros, sorprendido por la altura de las hayas y sus raíces…

La subida no tiene pérdida pero no dejan de ser casi 700 metros de altura por lo que tendré que estar en forma. Las vistas como decimos desde el Palacio serán algo que no olvidaré.

Pero si no estoy tan preparado y sobre todo, voy con niños y suegra, cambiaré los planes. En definitiva se trata de ver el bosque al atardecer así que tiempo tengo.

En el mismo parque de entrada con mesas y juegos infantiles hay senderos muy sencillos para recorrer en poco más de una hora. Puedo ver con calma el Jardín de los Señores de Ziga, con un maravilloso y fotogénico recorrido con multitud de árboles y plantas, estanques, pérgolas… Y seguro me sorprenderé del tamaño de algún cedro. Maravilloso.

Hay un centro de interpretación que visitaré con un visual sobre el Señorío que merecerá la pena ver, así como una antigua capilla.


En la entrada del bosque todavía podré caminar un poquito hasta el inicio de la subida a Aizkolegi para dar la vuelta cuando quiera. A poco de entrar veré una carbonera y una calera en la que seguro jugarán los pequeños.


Para comer puedo optar en verano por el merendero o incluso acercarme a Elizondo, el pueblo de la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo, pero como es otoño y no hace precisamente calor, reservaré sitio con antelación en el Urgain , en la misma entrada del Señorío donde las alubiadas son espectaculares… para quienes lleguen a tiempo.




Llega la hora del atardecer y si el día es limpio ( ojo partes meteorógicos ), el bosque se ilumina de amarillos, naranjas, verdes, rojos… El día habrá merecido la pena.

Cantemos pues... qué buenos son los administradores de Donosti City, qué buenos son que nos llevan de excursión...

Carlos Bengoa