La bella arquitectura donostiarra alrededor del Urumea

31/01/2018 - Un recorrido bellísimo contemplando los emblemáticos edificios de la Calle Prim, Paseo del Arbol de Gernika y Paseo de Francia.

Rutas.

Dentro de la serie de los “Paseos Arquitectónicos•” en San Sebastián que ofrece “Donosti City” para intimar y conocer mejor la ciudad, tenemos un recorrido imprescindible que se desarrolla en las riberas del rio Urumea, tanto para los donostiarras como para los visitantes. Se desarrolla por la calle Prim, Pº Árbol de Gernika, Puente Mª Cristina, Avda de Francia, Tabakalera y Parque Cristina Enea.

El conjunto es monumental, a pesar de algunos flamantes deterioros en muchas fachadas del Pº del Árbol de Gernika que el ayuntamiento debiera obligar a rehabilitar, o actuar en algunas situaciones que le corresponde, porque se está rompiendo el equilibrio natural urbano.


DESDE LA PLAZA de BILBAO a la del CENTENARIO por la calle de PRIM.

  En el área romántica de San Sebastián y en el centro de la capital se encuentra la calle Prim, paralela al rio y con edificios impares con dos fachadas, en la estrecha calle, sombría y de paso, la propia de esta vía y la que da al rio, el Pº Árbol de Gernika. Es impresionante, de las más relevantes de la ciudad que seduce, enamora a los amantes de la arquitectura, con sus soberbios decorados, ornamentos, torres, cúpulas, portales, tejados, terrazas,

jardines y miradores sin olvidarnos los balcones con sus barandillas de diseño, lisas y bombeadas, con diferentes dibujos a cada cual más bello con forjas artísticas con remates florales de todo tipo y otros diseños ornamentales.
Iniciemos, pues, el paseo, que seguro que no solo no les dejará indiferentes, sino que lo recomendará sin condiciones.

Nace este paseo en la Plaza de Bilbao, expresión urbana con la estación del Norte y el puente de María Cristina. Un conjunto terminado con brillantez que merece su contemplación y estudio.

Espacio de encuentro entre La trama de manzanas y el comienzo de la calle Prim hacia donde el lector dirigirá sus pasos. En el centro una gran fuente, que se ilumina en la noche enriquece el lugar, con edificios de época de tradición neoclásica pero adaptada a las influencias eclécticas del momento.

Para disfrutar deberá el paseante moverse tranquilamente, (a modo de “flaner-termino francés- que se traduce en “vagabundear” en español, teniendo además en cuenta la inclinación de construcción que asemeja a las francesas en muchas ciudades del hexágono), tanto por la acera de los números pares, dcha, como por la de los impares, izda para poder contemplar detalladamente los diferentes estilos de los edificios y después, al regreso por el Pº del Árbol de Gernika, observará la “cara” que da al rio, en los impares, porque muchas de las definiciones que aportamos corresponden a esa vertiente.

Aunque ninguno tiene desperdicio, detengámonos en los más relevantes y catalogados.
Nos iremos deteniendo en el paseo. Así, la primera parada será en el 15 (José María Múgica 1900), muestra de la antigua normativa para los edificios de la calle Prim, que ha mantenido su perfil original de entresuelo y dos alturas, con jardín y terraza en la trasera del rio, aunque, apuntamos que en muchos edificios se han construido “relevantes” desafortunados.

Destaca como luego veremos en otros edificios, el conjunto de miradores orientados al paseo, su composición es neoclásica con escasos signos de influencia ecléctica. En el 17 (Ramón Cortázar 1904), un estilo modernista sobresale por las cerámicas tipo “Art Nouveau” con motivos florales entonces de fuerte tendencia Europea, en formas diversas.

El 21 (Gabriel Abreu Lozano 1922) es una construcción con vocación “monumental”, con fachadas a varios lados bajo un estilo neobarroco, destacando la riqueza de su ornamentación, las tallas en las molduras, los frontones de sus huecos, la galería superior, los remates en los chapiteles, sus torres, y si puede, observe sus interiores, con su escalera principal y sus artesonados.

Un verdadero palacio en la ciudad.
Y después el nº 25 (Manuel Domínguez Barros 1905), en la 2ª fase del ensanche, con su fachada al paseo como ejemplo más característico de las casa de esta calle, con arquitectura modernista con ejemplos de “Art Nouveau”.

En el jardín tiene machones de piedra y herrería.

La siguiente parada es en el nº 22, (Juan Rafael Alday, 1905) una preciosa esquina aguda, con alusiones clasicistas. Y al lado, enfrentados, con entradas en otras calles, Larramendi 2 (Francisco Urcola, 1924) y Fuenterrabía 48-50 (Francisco Urcola 1905).

La primera es de estilo plateresco, destacando signos comunes al Teatro Victoria Eugenia y la otra es un edificio de esquina aguda, con escasos signos clasicistas en el relieve. Los ornamentos se reducen a los miradores, balcones y grandes ménsulas.

También en paralelo a la calle Prim destaca Fuenterrabia 48-50 (Francisco Urcola 1905), proyecto construido antes que su obra más importante, el Teatro Victoria Eugenia, y anteriormente también a su intervención en los trabajos en el Hotel María Cristina. A pesar que el edificio tiene poco que ver con el estilo neo plateresco del teatro, es una construcción sólida de composición clásica.

Camino de la ya cercana plaza del Centenario, tenemos un único edificio público en la línea de casas residenciales en Prim, 33 (Ramón Cortázar 1901). De estilo neoclásico tiene un gran jardín cerrado en la fachada del rio para el recreo de los alumnos, dado que actualmente está situado el Colegio San José.
Hay que reconocer que esta calle es impresionante en el tema arquitectural.

No ofrece descanso el paseante pues debe detenerse de nuevo en Prim 26-Larramendi 1 (Augusto Aguirre 1908), otra casa de esquina entre medianeras unidas por la misma fachada. Dos obras realizadas al mismo tiempo. Destaca la geometría de la cúpula, una construcción constante en muchas de las casas, tanto del Urumea como de toda la ciudad.

Por eso hay que caminar mirando hacia arriba, porque se descubren aspectos que muchos ignoran. El edificio de Prim presenta una construcción ecléctica mayor que la otra de Larramendi, más adscrita al Art Nouveau. Las fachadas tienen un estilo escultórico de alto nivel, remates con columnas y volutas, relieves y sombras, una lección magistral de arquitectura con un resultado asombroso.

A continuación tenemos Prim 28 (Luis Elizalde 1906), casa entre medianeras donde destaca la decoración de su fachada de estilo Art Nouveau, con detalles ornamentales de cuidada elaboración. Como observará el lector, esta calle es una de las más representativas de la perfecta arquitectura de la ciudad.

No hay descanso pues a continuación hay que detenerse en Prim 30 (Manuel Domínguez Barros 1906) , entre Reyes Católicos y Prim, de nuevo se repiten los rasgos de otros edificios con ménsulas, miradores, balcones y otras decoraciones modernistas.

Y en esquina en ángulo agudo, ahora, Prim 32 (Lucas Alday 1912), posiblemente el frente más esbelto de este tipo de construcción.

Y se llega a la joya de la corona, hoy en día en constante polémica, en vías de la destrucción total y desaparición por ruina Urbieta 61 con esquina a Prim.

El Bellas Artes (Ramón Cortázar 1914), que los paseantes visitantes no podrán disfrutar de todo su esplendor y belleza. Es un edificio singular en la confluencia de las calles Prim y Urbieta, con una gran cúpula que ya no está que es muy relevante. Se construyó como arquitectura pública representativa. Propiedad de SADE, fue un teatro producto del eclectismo con muchas formas diferentes a otras casas como tribunas, ojos de buey, guirnaldas. Su patio de butacas era excepcional, con forma de herradura ¿Cómo estará actualmente?

Y antes de buscar el paseo señorial del Árbol de Gernika, para retornar hacia la desembocadura del rio, es decir caminando frente a las fachadas de las casas citadas paralelas al rio, debemos detenernos en Plaza del Centenario 1 (Luis Elizalde 1914), cabeza de manzana frente al parque de Araba.

Primero, su portal es magnífico y después la fachada, muy completa con diferentes estilos y ornamentos (Art Nouveau, arcos elípticos, trabajos en forjas, etc etc)

EL PASEO del ARBOL de GERNIKA

Es uno de los “paseos del Urumea”, una alameda romántica para indígenas y forasteros, un paseo imprescindible, un circuito de puente a puente muy utilizado por los donostiarras para sus recreos caminando. En este tramo hasta el puente de María Cristina, y antes de continuar por el paseo de los Fueros, continuación de éste, la misión es caminar con la vista hacia las fachadas traseras, al rio, de la calle Prim. Tres vías tiene este “boulevard”. Dos paralelas, con los baldosines marca de Donostia, de rombos y cuadrados blanquiazules y en medio un tramo de gravilla. Y en el extremo, separados por setos, un carril bici, el primero que se trazó en la ciudad. Después, la calzada, una entrada a la ciudad, para dar paso a otro precioso tramo sobre el Urumea.

Pero el espectáculo lo ofrecen los edificios, con sus características expresadas en calle Prim. Se trata de caminar mirando hacia arriba, para visionar, los jardines en plantas bajas, algunos descuidados, igual que algunas paredes con pintadas y murales muy al uso en la capital, sus torres, balcones, cúpulas, adornos, ornamentos y grandes terrazas en pisos superiores.

PASEO de LOS FUEROS ( Árbol de Gernika)

Justo, tras atravesar la calzada del puente, se sitúa en Prim 9, un palacete de 1894, Palacio de Isasi, (Manuel de Echave) que perdió su encanto al elevarse en varias alturas, pues se perdieron tipos de remates, torres, bóvedas y cúpulas, y Aquí aprovecho para citar la soberbia exposición en los primeros meses de 2018, “la ciudad que perdimos … ” donde podemos observar las variaciones en los edificios de rango… Pero a pesar de ello, San Sebastián sigue siendo una ciudad excepcional en este capítulo.

A continuación el paseante deberá detenerse en Prim 7 y 5 (Manuel de Echave 1896 ) , un edificio de calidad con levantes de estilo neoclásico, trabajado en dos campos, el mundo gótico del Buen Pastor y el clasicismo de esta casa, que agrupan todas las características de este sector.

Y cambia la decoración en Prim 1, el edificio blanco recordado porque fue el Hotel Hispano Americano (Manuel Domínguez Barros 1909) clasicista y ecléctico. Fue luego Delegación de Hacienda vasca y actualmente de pisos residenciales. Arquitectura reconocida por sus esquinas mediante rotondas rematadas por cúpulas Después Paseo del Árbol de Gernika 5 (José Clemente de Osinalde 1892) una fachada con la mejor tradición del estilo neoclásico del ensanche con composición sobria pero refinada.

Y fuera de la arquitectura del ensanche, en Arrasate 1, existe una moderna pero destacada construcción en el ensanche (Amadeo Aizpúrua 1972). Casa de vidrio y piedra flanqueada con tramos aplacados en arenisca.

AVENIDA DE FRANCIA

Y así el paseante llega al puente de Santa Catalina, lo atraviesa hacia el Bº de Gros y nos detenemos en Avda de Francia 2, un voluminoso edificio que ocupa media manzana, con entrada también por Tomás Gros. Los dos portales se unen por una galería, en cuyo centro se sitúan otras entradas para las viviendas. (José de Gurruchaga 1914), de composición ecléctica. La uniformidad de los balcones aportan relieves y sombras a la sillería.

Este sugerente paseo toca a su fin pero aún tiene valiosas propuestas. Paseando por el romántico paseo paralelo al rio, con sus alamedas separadas por jardines solo con parterres de hierba, hay un conjunto urbano de edificios palaciegos, con espacios de terrazas bajas, pero especialmente deberemos inspeccionar detalladamente los dos primeros (Ramón Cortázar 1926, Pedro Gaiztarro 1934, Eduardo Lagarde 1935) y los siguientes similares y mansardados, hasta el último, donde estuvo el recordado Liceo Francés.

Tienen todas las casas influencias de Hotel Francés, con fachadas neo barrocas con carácter monumental.

Y allí al final del paseo frente al puente de María Cristina, merece penetrar en el interior de la estación del Norte no sin antes analizar la fachada (Letourneur 1863, Biarez 1880) que se enfrenta al espacio abierto del paseo de Francia.

Adosado tiene un hotel. La fachada tiene también una línea francesa en las formas. Es una puerta de la ciudad, y destaca la cubierta de los andenes, de estructura de hierros de gran riqueza formal.

Y por encima un precioso puente sobre las vías posibilitaba, antes de construir el paso subterránea, el acceso al Bº de Egia, a Tabacalera y al Parque de Cristina Enea.

TABACALERA y PARQUE DE CRISTINA ENEA

Al final del subterráneo se encuentra el paseante con el enorme edificio de la antaño TABACALERA, hoy remozado y que es sede del centro de cultural contemporáneo, al que se ha añadido en el tejado un elegante prisma mirador excepcional de la ciudad, desde este ángulo. Construido en terrenos de la Estación del Norte (Mauro Serret 1888) es un edificio que destaca por su volumen y extensión 113 x 76 m, de carácter austero en sus fachadas y discreto en sus formas. Se enmarca dentro de las construcciones de impersonal tradición académica. El interior es inmenso, especial para albergar la fábrica de tabacos. José de Goicoa intervino en la obra como arquitecto municipal. A pesar de que en 1902 se finalizaron las obras no se inauguró hasta 1913.


Y aquí finaliza el paseo. Entramos en el Parque de Cristina Enea, el parque de la ciudad diseñado por Pierre Ducasse, con una gran riqueza de flora, con árboles centenarios de diferentes y variadas especies. Es un espacio verde emblemático de la ciudad, una maravilla que fue cedido a la ciudad por su propietario Fermín de Lasala y Collado, Duque de Mandas a su fallecimiento en 1917.

Pero vayamos a los edificios del Parque, situados en lo más alto de la colina (José Clemente de Osinalde 1890). Son tres, una casa principal (1890) y luego se construyeron la portería (1897) y la capilla (1906). El estilo es pintoresco con detalles decorativos en los remates de madera y en el dibujo de entramados. Son construcciones humildes, de dimensiones reducidas y con carácter de residencia temporal.


Para saber más
DONOSTIA-SAN SEBASTIAN –Guía de Arquitectura
COAVN. Colegio oficial arquitectos Vasco-Navarro.

Jesus Mari Alquézar