Atardecer desde Lazkaomendi bajo la silueta del Txindoki

03/03/2018 - Un increíble paisaje de montaña a solo media hora de Donosti

Planes.

Os proponemos hoy una ruta circular fascinante, sencilla, donde podré contemplar uno de los atardeceres más espectaculares que recordaré. Y es que fuera de lo incontables miradores desde los que disfrutamos en Donosti para ver ponerse el sol, hacerlo en la cumbre de Lazkaomendi con verdes prados, ovejas pastando sin descanso y la esbelta silueta del Txindoki, Larrunari, el llamado Cervino Vasco por su forma piramidal, con sus 1346 metros de altitud, emblema de la maravillosa zona del Goierri, estampa puntera del País Vasco.

Eso sí, hay que cuidarse de escoger un día limpio para contemplar el motivo de nuestra excursión, el atardecer y calcular bien las horas.

A tan solo 20 minutos en coche desde San Sebastián nos desviamos en Alegia y en cuatro kilómetros más llegar a Amézketa. Ahí mismo sube la carretera unos kilómetros con varias curvas pronunciadas hasta Abaltzisketa. Esta subida ya empieza a despertar los sentidos, pues el festival de prados y caseríos que se nos muestran nada envidia a las montañas suizas.

Desde el propio pueblo, coqueto, las vistas hacen trabajar las primeras fotografías a la sombra del Txindoki, que desde esta posición en nada se parece al que veremos desde el otro lado.


De Abaltzisketa un corto llano me lleva hasta Larraitz, inicio de la subida al Txindoki que ya hemos reflejado en otro artículo y desde ahí bajo hacia Zaldibia en una carretera de unos seis kilómetros.

Enseguida veré la desviación a Gaintza y por ahí me dirijo ahora para ver las casas de Abaltzisketa casi colgadas a este lado del valle y al propio Txindoki, con otra forma.

Vuelvo a la carretera de Larraitz a Zaldibia y con cuidado de pasar de largo veré un cartel a la derecha que indica Saturdi o San Saturnino.

En apenas 300 metros llegaré a una zona muy pastoril donde encontraré una de las vistas más fotografiadas de nuestras montañas.

La coqueta ermita de San Saturnino con la silueta ya piramidal del Txindoki como telón de fondo. Un espectáculo.


Regreso de nuevo para bajar a Zaldibia, otro pueblo bonito y ahí mismo, si hace falta preguntando, encontrar la subida a Lazkaomendi y justo en su visible cumbre detenerme hasta alcanzar el éxtasis. A la derecha veré un camino que conduce a un merendero con las mejores vistas del País Vasco, no hay nada igual.

Suaves colinas con verdes prados plagados de ovejas y la cumbre del Txindoki dominando, como fiel exponente de un Goierri espléndido, amable, montañoso.


El atardecer llega, el sol se esconde y ensombrece los prados pero la cumbre del Txindoki todavía queda iluminada de naranja, nubes rosáceas, azul del cielo cada vez más oscuro hasta que la noche llega. Pero por si todo esto fuera poco una luna llena cercana a la cumbre ilumina ahora todo el valle que vuelve a brillar.

Memorable.

No dudes en hacer esta excursión, de coche, que también la puedo hacer directamente desde Lazkao por donde bajaré ahora .

No hay excusa posible. Cuida que el día sea limpio y a disfrutar.

Carlos Bengoa