Getaria

10/05/2018 - Disfruta de uno de los pueblos más pintorescos que conocerás

Planes.

Getaria es sin duda uno de los destinos más recomendables de nuestra tierra. Pasear sin prisa por sus calles empedradas disfrutando en cada momento del olor a salitre del mar es una carga de energía para quienes huyen del stress de la vida diaria.

Ambiente tranquilo, los colores de los barcos pesqueros, arte casi en cada esquina, playas de ensueño, verdes colinas a su espalda…

Getaria histórica, cuna del primer marino en dar la vuelta al mundo, Juan Sebastián Elcano, cuyo recuerdo vemos en cada esquina, cuna del modista que marcó una época, Cristóbal Balenciaga, cuyo museo es uno de los más bellos que puedan verse.

Getaria rica en cultura, en fiestas, en gastronomía presidida por el txakoli y los rodaballos que veremos en las parrillas de cada afamado restaurante.

Pero además Getaria queda estratégicamente ubicada en nuestra costa. A solo 25 kilómetros de Donosti, con Zarautz al este y en paseo marítimo de cinco kilómetros y con Zumaia, inicio de la costa de los flysch a otros cuatro, por lo que las posibilidades de excursiones sencillas serán múltiples.

El Cantábrico golpea sus playas y su famoso Monte San Antón, que tuvo a bien tener la forma de un ratón, queso incluido, para dar todavía más detalle a esta Getaria que por si fuera poco, lleva a sus espaldas las suaves colinas de verde hierba donde los viñedos del txakoli terminan de dibujar una postal única en la costa.


La visita con calma, empiece por donde empiece tendrá estos puntos obligados desde la parada de autobús, paso de la carretera Zarautz – Getaria, en plena plaza del pueblo y a la vista de la escultura de Juan Sebastián Elcano.

Un poco antes, está el recuerdo de su hazaña, con los nombres de los marineros que completaron la gran gesta de dar la vuelta al mundo en la nao Victoria entre 1519 y 1522. Llegaron a Sanlucar de Barrameda pero en Getaria cada cuatro años se conmemora esa llegada con una simulación del desembarco donde Elcano besa tierra y los marinos supervivientes, harapientos, llegan hasta la plaza tras pasar por la calle Mayor y bajo la Iglesia de San Salvador. Este 2018 toca representación, así que apuntemos fecha para el 7 de Agosto.


Subir al mirador que hay junto a la escultura, a modo de victoria de Samotracia, obligará sin duda a seguir sacando fotos.

Bajo por la empedrada Calle Mayor con la vista de la torre de la Iglesia de San Salvador y la compañía de los primeros bares y restaurantes, afamada es la tortilla y gildas del Itxaspe y cómo no, la compañía del txakoli.

La Iglesia de San Salvador es una de las joyas góticas de Euskadi y monumento nacional. Curiosa desde el momento que está inclinada.
Bajo la Iglesia sigue por un pequeño túnel la calle Mayor junto a una pequeña ermita y los restos del poblado que dio origen a Getaria en uno de los “ txokos “ más pintorescos que encontraré en todo el País Vasco.


Tras el túnel y con el olor a brasas del rodaballo o besugos del Kaia se abre un panorama espectacular. Un pequeño puerto con barcos de colores verdes, azules, rojos, negros que con suerte veré entrar o salir cargados de anchoas, otra pecata minuta de Getaria.


La tranquila playa de Malkorba y sus arcos bajo la carretera al abrigo del puerto.

Subo ahora al Monte San Antón, o lo que es lo mismo, al famoso ratón, parque natural, con empinadas cuestas que llegan primero hasta el faro y después hasta la cumbre.

Vistas maravillosas. Al este, toda la costa desde Las Landas hasta Getaria. Y al oeste, otro tanto desde Getaria hasta Ondárroa. A un lado la citada playa y el puerto, al otro lado la otra playa, Gaztetape, más azotada por las olas e ideal para surfistas. Al fondo, los viñedos de Zarautz, Getaria, el bello valle de Askizu…


Regreso ahora para subir de nuevo hasta la plaza y esta vez, más arriba todavía, el espectacular Museo Balenciaga, en recuerdo al gran modista natural de Getaria, Cristóbal Balenciaga.

Más de 3200 vestidos en su sótano, de los cuales y en exposiciones itinerantes, se exhiben unos 300. La exposición de esta temporada 2018 es “ Moda y Patrimonio “ en conmemoración de los 50 años del retiro del modista.

Una gran sala rosa me ofrecerá un documental de la vida de Balenciaga y después podré incluso llegar a vestir alguno de los modelos que iré viendo en una visita guiada que merecerá la pena seguir.

Carlos Bengoa